Las empresas tienen un papel clave en la conservación del medio ambiente. No en vano son muchas las empresas en todo el mundo que se han puesto manos a la obra para que los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible) acordados en la Agenda 2030 de la ONU sean una realidad.

No hay Planeta B y, por ello, es fundamental que las empresas sepan aprovechar los recursos de que disponen a través de una producción y un consumo sostenibles y de la reducción de residuos.

Por qué es necesario reducir la producción de residuos

Son muchas las empresas que apuestan por una gestión adecuada de los residuos que producen, ahorrando costes y consiguiendo multitud de beneficios para las propias empresas y para el medio ambiente a través del reciclaje de los residuos y de la reducción de su producción.

Sin duda, la reducción de los residuos originados como consecuencia de los procesos productivos de las empresas es una necesidad. De hecho, esta cuestión es una de las problemáticas principales para el cuidado y la conservación del medio ambiente en los países industrializados.

Así pues, cuando se reduce la producción de residuos se consiguen multitud de beneficios. Son los siguientes:

  • Las materias primas se aprovechan más eficientemente.
  • La reutilización o reciclaje de los residuos, una de las técnicas de reducción de la producción de residuos, hace más sostenibles los procesos de producción de las empresas.
  • Mejora la reputación e imagen de las empresas que realizan una eficiente separación de los residuos que no pueden reciclarse, una adecuada reutilización de los desechos generados y una reducción de los residuos.
  • Minimización del impacto medioambiental de la actividad de la empresa, ya que, al reducir los residuos y aprovechar mejor los recursos de que se disponen, se disminuye considerablemente la emisión de gases tóxicos.
  • Ahorro de dinero para la empresa.

Sin duda, son muchos los beneficios, tanto para la empresa como para el medio ambiente, que trae consigo la correcta reducción de los residuos producidos.

Cómo reducir residuos en una empresa con estas sencillas claves

Producir más no tiene por qué entrañar una mayor producción de residuos. Así pues, ante el avance feroz del cambio climático y bajo la premisa de que los recursos de que dispone el planeta son limitados, es fundamental que las empresas apuesten por una producción sostenible, por una correcta utilización de los recursos de que disponen, por un correcto reciclaje de los desechos y por una eficiente reducción de los residuos que se producen como consecuencia de la actividad de las empresas.

Para conseguir reducir los residuos producidos es necesario que las empresas pongan en marcha una serie de prácticas, algunas de las cuales son muy sencillas. Además, muchas de estas prácticas no requieren invertir en nuevas tecnologías o en maquinaria especial para este fin:

  • Buen control de inventario: llevar a cabo un adecuado control del inventario y del stock es fundamental para evitar desperdiciar materias primas. Así, se deberán controlar los recursos que se disponen en exceso, que están caducados o a los que no se les da uso.
  • Sustitución de los embalajes desechables: es mejor optar por embalajes retornables al proveedor en lugar de por aquellos embalajes que tiene un solo uso.
  • Adquisición de productos de mejor calidad: la calidad de los productos es fundamental, ya que, a mayor calidad, mayor será la vida útil de estos productos, evitando tener que sustituirlos con más asiduidad.
  • Productos menos peligrosos: los recursos peligrosos generan residuos peligrosos, cuyo reciclaje y adecuada gestión es mucho más complicada y notablemente más cara. Es por ello por lo que lo mejor es utilizar recursos y productos no peligrosos con un menor impacto en el medio ambiente.
  • No comprar de más: para no generar un exceso de residuos no se han de comprar materias en exceso. Así, se deberá calcular la cantidad de materiales que se necesitan para la necesidad real de la empresa y comprar en consecuencia. De esta forma se producirán menos residuos.
  • Sistemas de depuración sencillos para los residuos líquidos.
  • Calibración adecuada de las máquinas de la empresa.
  • Instalación de filtros de aire o circuitos de aceite para reducir la emisión de gases tóxicos y de impurezas.

En definitiva, a través de estas sencillas claves se conseguirá reducir notablemente los residuos producidos como consecuencia de la actividad empresarial, echando una mano al medio ambiente y contribuyendo al desarrollo sostenible, así como lograr un nada desdeñable ahorro económico para la empresa —esto es así porque se compran menos materias primas y auxiliares y se reducen los costes derivados de la gestión de residuos al ser menor la cantidad de desechos que se han de gestionar—.

Si tú y tu empresa estáis comprometidos con la reducción de residuos y el desarrollo sostenible, contacta con nosotrxs: nuestra aplicación te permitirá llevar a la práctica de forma mucho más sencilla todas estas claves, concretando tus acciones a la consecución de este objetivo e involucrando a tus trabajadorxs para que hagan de estos objetivos unas metas propias.