Atraer talento es una de las misiones primordiales de cualquier empresa ahora que las demandas de las generaciones más jóvenes empiezan a acentuarse. Pero, ¿de qué sirve atraer talento si tus empleados pueden estar sintiendose abrumados o estancados profesional y personalmente?

Solo en España, el 62% de los trabajadores jóvenes estan pensando en cambiar de trabajo este mismo año, y los números parecen indicar que la flexibilidad de horario y localización del trabajo son factores más relevantes que la retribución. En general, parece estar bastante claro que el enfoque unidimensional de la cultura corporativa no se traduce a las necesidades de una sociedad post-pandemia.

La flexibilidad parece ser la única manera de avanzar, no solo para las personas jóvenes, sino para todos, que durante meses estuvieron sumidos en la incertidumbre y cuyas prioridades se vieron afectadas. Probablemente estas ya no se identifiquen con lo que llamamos la vuelta a la normalidad. Es en este contexto que hemos decidido analizar la flexibilidad y sus beneficios desde las perspectivas aparentemente más relevantes: tiempo y localización. 

Parece estar bastante claro que el enfoque unidimensional de la cultura corporativa no se traduce a las necesidades de una sociedad post-pandemia.

No hay vuelta atrás (ni a la normalidad)

El tan conocido 9 to 5 no parece ser la mejor opción para la mayoría de las personas. Podríamos decir que ha habido una comprensión, principalmente entre los empleados aunque creciente en la cultura empresarial, sobre las diferencias entre la presencialidad y el rendimiento

¿Estaban las empresas midiendo los resultados y el rendimiento real de los empleados? ¿O simplemente confiaban en el tiempo que pasaban sentados frente al escritorio? Estas son algunas de las preguntas que suscita el darse cuenta que la productividad o la porfesionalidad nunca han sido una cuestión de tiempo o localización. 

Existen aquellos que abogan por un nuevo modelo de trabajo en el que las personas puedan decidir dónde, cuándo y cómo son más productivas, partiendo de esa base para ofrecer los resultados pertinentes. Sin embargo, nada es tan fácil como dejar las cosas estar, y necesitan hacerse cambios. En este contexto particular, la cultura empresarial no puede quedarse estancada tal y como era antes. No podemos decidir solventar los problemas con la misma mentalidad que los ha creado. 

Ofrecer a las personas su propia libertas pone una cierta tensión en la equidad de la empresa. Y por supuesto no todos los tipos de trabajao pueden permitirse las mismas condiciones, pero cabe la posibilidad de que una buena cultura empresarial puede funcionar en cualquier circunstancia y proveer la flexibilidad necesaria para todos los empleados.

Flexibilidad de localización

¿Es productivo trabajar desde casa? ¿Existen más distracciones? ¿Podemos confiar en las personas para hacer su trabajo si no podemos verles todo el tiempo? Vamos a indagar en algunos consejos que pueden responder a estas preguntas y hacer entender que la flexibilidad de localización puede funcionar en tu empresa:

  • Crear pautas para el trabajo remoto. Desde que comenzó la pandemia, trabajar desde casa se ha convertido en la realidad de muchos. Sin embargo, seguir las mismas reglas que dentro de la oficina no es algo realista. Tenemos que pensar en la familia, en las tareas del hogar y otras situaciones en las que una persona puede no estar del todo presente (como por ejemplo no ser un buen momento para encender la cámara). Si las pautas pueden respetar cosas como esta, la gente podrá encontrar la libertad necesaria para atender a todas las responsabilidades con la misma eficiencia. 
  • Haz que los managers y líderes trabajen también en remoto. Una posibilidad que a veces queda rezagada es el de enseñar mediante el ejemplo. Hay momentos en los que aquellas personas que deciden trabajar desde casa sienten que estan haciendo algo ‘mal’ o que es una carga para los demás. Una manera de eliminar este sentimiento y fomentar una felxibilidad sana, es que los líderes o responsables también tomen partida en el teletrabajo. Tener una reunión con un superior desde su salón o terraza es una buena manera de normalizar la felxibilidad. La conclusión es que trabajar desde casa también es trabajar. 

Flexibilidad de horario

Las personas pueden decidir dónde trabajar, pero ¿y el horario? ¿Es realista que las personas decidan cuando trabajar? ¿Y las zonas horarias? Parece haber sufiecientes datos como para indicar que dejar a las personas elegir su propio horario puede ser positivo si nos hacemos cargo de las cosas necesarias: 

  • Mide el resultado, no el tiempo. El cambio en las empresas debería venir dado por cómo se mide y se entiende un buen rendimiento de los empleados. ¿Premiamos a aquellos que trabajan más horas de las que corresponde o nos centramos en que las personas alcancen sus objetivos? Trabajar más horas no es necesariamente un reflejo de mejores resultados, y trabajar menos horas no significa que sean peores.
  • No hay necesidad de ahorgar a los empleados en reuniones. Encontrar otras formas de comunicarse y trabajar en equipo es esencial para parar un ciclo de reunión tras reunión, habitualmente inncecesario y que solo quita tiempo. Las reuniones son importantes, eso no puede obviarse, y algunas cosas es necesario hablarlas. Además puede servir como una pequeña forma de socialización y charla con los compañeros. Pero llegados a este punto seguro que alguna vez has escuchado aquello de »podría haber sido un e-mail». Si nos hicieramos esta pregunta antes de planear reuniones, podríamos fomentar el buscar nuevas formas de trabajar en equipo o comunicar ciertas cosas dada la cantidad de ofertas tecnológicas que existen hoy en día. 

Cuando la flexibilidad se une a la transparecia 

Nosotros creemos que la transparencia es uno de los valores clave que deberían guiar la lucha contra el cambio climático y el camino hacia bienestar social y la buena gobernanza, ya que esta es la única manera de entender qué es lo que hacemos mal, qué hacemos bien y que no estamos haciendo aún. 

Porque ser transparente no es solo una externalidad de las empresas u organizaciones para ayudar a crear confianza y reputación; es también un mecanismo brillante de aprendizaje y mejora continua. No podemos gestionar aquello que no entendemos. Y es por ello que abogamos por la transparencia, la integridad y la precisión como imperativos de la lucha climática.

En DoGood estamos convencidos de la necesidad de entender y gestionar los esfuerzos por conseguir una transición sostenible dentro de las organizaciones para el correcto y eficiente funcionamiento de las mismas. Nosotros solos no podemos conseguir los grandes cambios necesarios, pero trabajamos en base a la colaboración, la transparencia y la precisión para poder dar luz a las acciones sostenibles. 

En este sentido, es esencial para nuestro trabajo promover el buen gobierno corporativo, esto es, seguir con rigor todos los procesos de divulgación y transparencia para proveer a reguladores, accionistas y al público en general de la información más precisa acerca de los aspectos financieros, operacionales y de otros aspectos de la compañía, incluyendo una definición más exacta del rendimiento ESG.  

Hemos desarrollado una herramienta de gobierno corporativo que ayude a establecer objetivos de impacto ESG para los empleados en lo que respecta a la estrategia de sostenibilidad de la empresa. Mediante nuestra tecnología somos capaces de activar y trazar el impacto de los empleados ayudando a crear mayor involucraciónmejores métricas ESGvalor reputacional y un impacto positivo para el planeta y la sociedad. 

Si te interesa saber más sobre cómo hacemos esto posible de una forma social y de impacto, haz clic aquí