Uno de los pilares de la reciente Taxonomía Europea, y del aún más reciente SFDR (Reglamento de Divulgación en materia de Finanzas Sostenibles), es el principio de no perjudicar significativamente. En este nuevo contexto de finanzas sostenibles de la Unión Europea, las inversiones requieren demostrar que no perjudican significativamente, pero ¿qué significa esto exactamente? 

Como muchos inversores y actores financieros empiezan a darse cuenta, tal concepto puede ser un tanto complejo y ambiguo de entender, ya que las últimas regulaciones parecen referirse al mismo con diferentes matices. Es por ello que hoy queremos indagar un poco más en este principio para entender qué significa y por qué es tan relevante

El camino a la sostenibilidad de la UE

La Taxonomía Europea no lleva mucho tiempo vigente, pero su importancia es cada vez más fuerte y obvia. Y es precisamente en los seis objetivos sostenibles principales que se establecen en el documento donde nos encontramos por primera vez con el principio de no perjudicar; las nuevas regulaciones establecen que las empresas deben demostrar su alineamiento con la Taxonomía, así como su contribución a al menos uno de los seis objetivos ambientales sin perjudicar a ninguno de los demás. La taxonomía ofrece además métricas que ayudan a demostrar que dicho principio es respetado. 

Pero incluso de esta manera la información puede ser limitada y compleja de entender; es por ello que en Marzo de 2021 entra en vigor el SFDR (Reglamento de Divulgación en materia de Finanzas Sostenibles) con la intención de ofrecer precisamente lo que el nombre indica, divulgación. En este contexto y siguiendo estas nuevas directrices, los inversores dispondrán de mejor información para entender y comparar y así poder tomar decisiones más informadas. Además, las regulaciones ayudan a clasificar productos financieros, dar métricas de evaluación exhaustivas y usar los criterios ESG para medir el impacto social, ambiental y de gobernanza. 

¿Por qué este principio?

El principio nace bajo la premisa de evitar un entendimiento miópico de los procesos financieros y de inversión, los cuales, si no existiera este mismo, tenderían a centrarse en factores sociales o ambientales específicos, dejando de lado otros parámetros igual de importantes. Es en este contexto que aparece el miedo a la falta de progreso en cualquier objetivo que no sea el proceso de descarbonización y el objetivo emisiones netas cero para 2050. 

Aunque el camino hacia la descarbonización es esencial, los fondos de inversión sostenible parecían empezar a centrarse solamente en el carbono emitido por las empresas, aun a costa de otros objetivos o métricas igualmente importantes en relación al medio ambiente o el bienestar social, por ejemplo. Y así este principio nació para poder asegurar a empresas e inversores un estándar base mínimo en lo que a buenas prácticas se refiere. 

En resumen, el principio nace y es explorado en profundidad en el nuevo SFDR para asegurar que los inversores son conscientes y están alineados con un enfoque holístico de la sostenibilidad. Es por ello que es importante ofrecer las herramientas necesarias, la información pertinente y el consiguiente marco regulatorio para abordar los crecientes esfuerzos de sostenibilidad que comienzan a convertirse en la norma. Es más, es también una manera de evitar y luchar contra el greenwashing, razón por la cual se comienza a redactar la Taxonomía Europea en primer lugar.  

La transparencia como herramienta para avanzar los objetivos climáticos

Nosotros creemos que la transparencia es uno de los valores clave que deberían guiar la lucha contra el cambio climáticoayudar a construir una buena gobernanza e impulsar el bienestar social, ya que esta es la única manera de entender qué es lo que hacemos mal, qué hacemos bien y que no estamos haciendo aún. 

Porque ser transparente no es solo una externalidad de las empresas u organizaciones para ayudar a crear confianza y reputación; es también un mecanismo brillante de aprendizaje y mejora continua. No podemos gestionar aquello que no entendemos. Y es por ello que abogamos por la transparencia, la integridad y la precisión como imperativos de la lucha climática.

En DoGood estamos convencidos de la necesidad de entender y gestionar los esfuerzos por conseguir una transición sostenible dentro de las organizaciones para el correcto y eficiente funcionamiento de las mismas. Nosotros solos no podemos conseguir los grandes cambios necesarios, pero trabajamos en base a la colaboración, la transparencia y la precisión para poder dar luz a las acciones sostenibles. 

En este sentido, es esencial para nuestro trabajo promover el buen gobierno corporativo, esto es, seguir con rigor todos los procesos de divulgación y transparencia para proveer a reguladores, accionistas y al público en general de la información más precisa acerca de los aspectos financieros, operacionales y de otros aspectos de la compañía, incluyendo una definición más exacta del rendimiento ESG. 

Hemos desarrollado una herramienta de gobierno corporativo que ayude a establecer objetivos de impacto ESG para los empleados en lo que respecta a la estrategia de sostenibilidad de la empresa. Mediante nuestra tecnología somos capaces de activar y trazar el impacto de los empleados ayudando a crear mayor involucraciónmejores métricas ESGvalor reputacional y un impacto positivo para el planeta y la sociedad. 

Si te interesa saber más sobre cómo hacemos esto posible de una forma social y de impacto, haz clic aquí