Aunque prestigiosos organismos como la ONU y la UNESCO hagan apología de la igualdad de género, justificándola como «la igualdad de derechos, responsabilidades y oportunidades de hombres y mujeres«, este tema se sigue soslayando en los entornos laborales. Ante esta realidad, nuestra evolución como sociedad civilizada pide a gritos la promoción de políticas de igualdad de género en las empresas.

Importancia de la igualdad de género dentro de las empresas

Los datos sobre igualdad de género en el trabajo son contundentes: las mujeres, en promedio, engrosan las listas del paro más que los hombres, cobran un 30 % menos que los varones, tienen menos posibilidades de promoción (las mujeres ocupan solo un 10 % de los cargos directivos en España) y encuentran más dificultades para conciliar su vida familiar con sus obligaciones profesionales.

Asimismo, todavía existe un soterrado estigma social contra el colectivo LGTB: determinados sectores de la población aún optan por marginar o señalar con el dedo a estas personas. Tristemente, también sucede con demasiada frecuencia en el entorno laboral, ya que muchas personas homosexuales o transexuales siguen siendo objeto de burla o trato discriminatorio.

Hay un denominador común en ambos casos: el miedo de las víctimas a denunciar públicamente este tipo de tratos segregacionistas. En multitud de ocasiones, los afectados no gozan de la credibilidad suficiente y sus denuncias caen en el olvido, en gran medida promovido por los mismos causantes, que instan a todos a «mirar para otro lado» y a ignorar estas situaciones.

El compromiso de las instituciones

El Instituto de la Mujer, organismo dependiente del Ministerio de Igualdad, establece una serie de buenas prácticas para promover la equidad de género entre hombres y mujeres en el ámbito laboral

Asimismo, concede el distintivo DIE (distintivo de igualdad en la empresa) a aquellas organizaciones que realmente se muestran comprometidas con la igualdad de género en el entorno laboral, y dispongan de un Plan de Igualdad con una antigüedad superior a un año.

Qué medidas de igualdad de género integrar en tu empresa 

Equiparación retributiva

Las empresas no podrán enarbolar el estandarte de la igualdad de género mientras se siga consintiendo en su seno la brecha salarial entre hombres y mujeres: se debe aplicar la misma política de salarios para todxs lxs empleadxs de la organización, no distinguiendo ni el género ni la orientación.

También es preciso atender a los complementos salariales y al salario emocional, ya que todos los responsables de RR. HH. saben perfectamente que «no todo se paga con dinero«: estos recursos pueden revertir fácilmente una situación de desigualdad de género en la empresa.

Procesos de selección sin sesgos

Es un secreto a voces, pero todavía existen directivos y responsables de RR. HH. que otorgan demasiada importancia al sexo de una persona para contratarla: no se trata de favorecer la contratación de hombres o de mujeres, sino de elegir a lxs trabajadorxs en función de su cualificación y su aptitud real para el puesto.

Sensibilización interna

Todos los estratos de la empresa han de encontrarse debidamente concienciados en materia de igualdad de género, para que no se fomenten conductas discriminatorias ni tratos de favor exclusivamente por esta razón: asimismo, debe establecerse un protocolo de actuación para denunciar estas conductas tan pronto sean detectadas.

Medidas de conciliación laboral

Las mujeres encuentran normalmente más dificultades que los hombres para conciliar sus obligaciones familiares con el trabajo, y esta situación se puede revertir mediante la implantación del teletrabajo en los puestos que lo permitan, así como en dotar de flexibilidad horaria a las jornadas de todxs aquellxs (hombres o mujeres) que, por las circunstancias, no puedan llevar a cabo dicha conciliación.

Planes de promoción con independencia del género

A la luz de lo anterior, recomendamos ir más allá en las medidas de igualdad en las empresas, e implantar planes de carrera que abran las puertas de la promoción profesional a todxs lxs empleadxs, atendiendo especialmente a los colectivos más vulnerables y velando porque se les dispense el mismo trato que al resto.

Institucionalización de prácticas inclusivas

Una organización que apueste por la igualdad de género creará un código de buenas prácticas, fomentará el uso de un lenguaje inclusivo y promoverá un tono general libre de preguntas invasivas, empezando desde las más altas esferas de la organización y recibiendo el apoyo continuo de Recursos Humanos.

Creación de una imagen corporativa favorable

Tan importante es lo que sucede de puertas para adentro como lo que acontece de cara al exterior: una empresa que desee ser identificada con esta causa no debe perder la ocasión de participar en campañasacciones de imagen o mesas redondas sobre igualdad de oportunidades laborales.

En líneas generales, no se solventa un problema de igualdad penalizando al colectivo más favorecido, sino equiparando todas las oportunidades: contacta con nosotrxs y averigua todo lo que puedes hacer para promover, de forma efectiva, la igualdad de género en tu organización.