Los Objetivos de Desarrollo Sostenible puden parecer fuera del alcance de los individuos, pero las empresas podrían tener la clave para involucrar a los empleados en la acción climática. 

Sería incrédulo negar los efectos del cambio climático; en solo unos años las consecuencias de los cambios ambientales y las elevadas temperaturas se han vuelto cada vez más visibles, aunque muchas veces afectando de manera desproporcional en los diferentes lugares del mundo. 

La acción climática es necesaria y es urgente. De hecho, siempre tendría que haber sido una prioridad; pero primero se necesitaba una cooperación internacional efectiva. 

Como se concluyó en el Acuerdo de París (2015) y más tarde durante la COP26 en Glasgow (2021), estos objetivos determinados por los acuerdos multilaterales no dejan otra opción que poner la acción climática en el centro de las decisiones para gobiernos, empresas, organizaciones e incluso individuos. 

Pero ¿qué implica la acción climática? ¿Y qué pueden hacer las empresas para avanzar la agenda de los ODS?

ODS13: En resumen

Bajo la premisa de que el cambio climático es una amenza innegable y un riesgo para la civilización y la vida tal cual la conocemos, el ODS13 nace para evitar, ralentizar o adaptarse a las consecuencias catastróficas  del impacto humano en el planeta. Pero ante consecuencias tan grandes, aún queda un hueco para la innovación, la modernización, la creación de empleo y una mayor prosperidad alrededor del mundo. 

Objetivos

Los siguientes 5 objetivos ofrecen una explicación más amplia de lo que puede hacerse para combatir el cambio climático desde diferentes areas de nuestra sociedad, y además ayuda a crear una hoja de ruta acompañada de pautas e indicadores que  podrían impulsar la coordinación y cooperación internacional: 

  1. Fortalecer la resiliencia y la capacidad de adaptación a los riesgos relacionados con el clima y los desastres naturales: existen tres indicadores que nos pueden ayudar a implementar medidas de cambio para hacer de la resiliencia y la adaptabilidad una realidad. En primer lugar, el número de estrategias nacionales y locales de gestión y reducción de riesgos, ambos alineados el uno con el otro; por otro lado, hacer un seguimiento del número de muertes, desplazamientos, heridos u otras consecuencias causadas por desastres naturales. 

2. Incorporar medidas relativas al cambio climático en las políticas, estrategias y planes nacionales: se refiere a la comunicación y establecimiento de planes integrales que tratan de incrementar la resiliencia y adaptabilidad a los impactos del cambio climático. El seguimiento es sencillo, mirando al número de países aderidos a acuerdos multilaterales sobre cambio climático. 

3. Mejorar la educación, la sensibilización y la capacidad humana e institucional respecto de la mitigación del cambio climático, la adaptación a él, la reducción de sus efectos y la alerta temprana: Fomentar y mejorar la educación y la conciencia en todos los niveles de educación. Segudio de una medición de cómo avanza la educación en desarrollo sostenible en políticas de edcucación, del profesorado o de las exigencias a estudiantes, por ejemplo.

4. Implementar la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio ClimáticoEl objetivo es movilizar conjuntamente 100 billones de dólares anuales de todas las fuentes y abordar las necesidades de los países en vías de desarrollo. 

5. Promover mecanismos para aumentar la capacidad para la planificación y gestión eficaces en relación con el cambio climático en los países menos adelantadosEl obejtivo es ayudar a promover mecanismos para una implementación efectiva del cambio climático y la gestión del mismo en los países menos desarrollados. 

Los ODS son buenos para los negocios

Ahora que hemos entendido lo que el mundo tiene en cuenta a la hora de medir y promover la acción climática, es momento de cuestionarse el papel de las empresas en este objetivo en particular, así como su contribución a los ODS en general. 

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible son en realidad inseparables del mundo corporativo, ya que fueron estos los que ayudaron a impulsar la agenda de sostenibilidad global tal y como la conocemos hoy. En el proceso también acordaron ser responsables de la consecución de estos objetivos para el año 2030. 

No podemos negar la importancia del sector privado, dado el potencial para la innovación y la gestión de recursos. Tampoco es dificil entender que las empresas estan cada vez sujetas a estándares más estrictos, convirtiendose así en una de las instituciones en las que más confia la sociedad, por delante de gobiernos y medios de comunicación. 

ODS en el lugar de trabajo

Y aunque los ODS pueden parecer fuera del alcance de los individuos, son en realidad una gran guía para el largo plazo, y un comienzo muy efectivo para involuvrar a los empleados en la sostenibilidad.

La educación y la concienciación son ejemplos de lo que puede darse en el lugar de trabajo, convirtiéndose en motores para hacer el bien, y existen acciones tangibles que pueden ayudar a concienciar y generar un impacto positivo: 

Medir las emisiones para entender como reducirlas: Medir y monitorear las emisiones, así como otro tipo de residuos puede ser el primer paso para entender qué es lo que hacemos mal y cómo podemos mejorarlo. Estas mejoras pueden ser la reducción del consumo de energía, la reducción de residuos generados, evitar la obsolescencia, hacer el cambio a la energia renovable etc. 

Educa, conciencia y toma acciones para facilitar la involucración de los empleados: La educación es el primer paso para todo en la vida, y puede y debe ser algo que incorporemos de manera continua con el objetivo de mejorarnos a nosotros mismos y a nuestro conocimiento. Existen muchas maneras de fomentar la educación en acción climática, desde la formación tradicional hasta productos o servicios tecnológicos que ayudan a los individuos a avanzar la estrategia de sostenibilidad de una manera fácil y adaptada. Pero más allá de la educación, las empresas deben tomar acciones para facilitar estas mismas, como por ejemplo planes de mobilidad, acciones sociales… 

La transparencia es la clave de la involucración

En DoGood estamos convencidos de la necesidad de entender y gestionar los esfuerzos por conseguir una transición sostenible dentro de las organizaciones para el correcto y eficiente funcionamiento de las mismas. Nosotros solos no podemos conseguir los grandes cambios necesarios, pero trabajamos en base a la colaboración, la transparencia y la precisión para poder dar luz a las acciones sostenibles. 

En este sentido, es esencial para nuestro trabajo promover el buen gobierno corporativo, esto es, seguir con rigor todos los procesos de divulgación y transparencia para proveer a reguladores, accionistas y al público en general de la información más precisa acerca de los aspectos financieros, operacionales y de otros aspectos de la compañía, incluyendo una definición más exacta del rendimiento ESG.

Hemos desarrollado una herramienta de gobierno corporativo que ayude a establecer objetivos de impacto ESG para los empleados en lo que respecta a la estrategia de sostenibilidad de la empresa. Mediante nuestra tecnología somos capaces de activar y trazar el impacto de los empleados ayudando a crear mayor involucraciónmejores métricas ESGvalor reputacional y un impacto positivo para el planeta y la sociedad.

Si te interesa saber más sobre cómo hacemos esto posible de una forma social y de impacto, haz clic aquí