Son muchos los estándares de sostenibilidad que las empresas pueden (y algunas deben) seguir en base a diversos indicadores y criterios de sostenibilidad y responsabilidad social que categorizan las actividades empresariales más allá de lo financiero. 

Estos estándares y criterios siguen definiéndose cada vez más específicamente, y los esfuerzos por trasladarlos a un marco normativo único, común e internacional parecen empezar a dar sus frutos, como por ejemplo la Taxonomía Europea que entrará en vigor a comienzos de 2022. 

Pero mientras esperamos a un marco común, todavía existen dudas acerca de la credibilidad de la información que estos estándares procuran destapar y divulgar. Es en este contexto donde nacen los Principios de Credibilidad de ISEAL, que ayudan a definir los valores esenciales para sistemas de sostenibilidad creíbles y efectivos. 

ISEAL: International Social and Environmental Accreditation and Labelling

ISEAL es una organización internacional de sistemas de sostenibilidad ambiciosos, colaborativos y transparentes. Tratan de definir sistemas de prácticas sostenibles creíbles nacidas y basadas en un consenso global; facilitan espacios y foros para impulsar la colaboración, el compartir experiencias y alimentar acciones de forma colectiva; favorecen la divulgación de información, consejos y formación experta; y promueven la innovación para fortalecer sistemas de sostenibilidad cooperativos. 

Actúan sobre problemáticas como la pobreza y la desigualdad, la protección de derechos humanos, la emergencia climática, la credibilidad de las prácticas sostenibles, la monitorización del progreso de acciones responsables o la expansión del uso de sistemas de sostenibilidad. 

Pero lo más destacable de la organización son los Principios de Credibilidad. Surgen en el año 2013, aunque con el radical cambio de circunstancias actuales, tanto sociales como ambientales y económicas, estos principios han sido revisados y renovados para adaptarse al panorama global actual. 

Los principios de credibilidad aplicados a la estrategia de sostenibilidad: 

Estos principios se desarrollan con la intención de ayudar a empresas y organizaciones, e incluso gobiernos, a adoptar estándares y herramientas de sostenibilidad que les ayuden a entender los principales atributos de credibilidad de estos sistemas, así como la importancia de mejorarlos progresivamente. 

A continuación enumeramos estos principios y damos una breve explicación de su importancia en términos generales así como en lo que a la estrategia de sostenibilidad se refiere: 

  1. Impacto de sostenibilidad: Es esencial para la credibilidad de las prácticas sostenibles definir y comunicar objetivos específicos y estrategias que ayuden a alcanzar estos objetivos. La estrategia de sostenibilidad debe centrarse en el impacto positivo de estos objetivos, así como en paliar los impactos negativos dentro de su ámbito de actuación. La estrategia debe buscar la causa de los problemas de sostenibilidad para actuar desde ese punto, reflejando la evidencia medible y tangible de sus prácticas, siempre respetando las normas internacionales y adaptándose a las necesidades específicas del sector o la localidad, consiguiendo así un impacto mejor alineado. 
  1. Colaboración: Es imprescindible unirse a todo tipo de actores que trabajen hacía la consecución de los mismos objetivos de sostenibilidad, ya sean gobiernos, empresas, organizaciones civiles u otros sistemas de sostenibilidad. Dentro de nuestro mundo marcado por la globalización y los problemas que ello conlleva, debemos buscar soluciones globales y actuar en base a principios de cooperación. Una estrategia de sostenibilidad creíble busca el alineamiento con múltiples colaboradores de diversos ámbitos, estableciendo asociaciones donde compartir experiencias e impulsar la innovación y la eficiencia de las estrategias sostenibles y su impacto. 
  1. Crear valor: Una estrategia de sostenibilidad creíble y eficaz busca crear valor para implicar a todos los usuarios a participar en el sistema de sostenibilidad. Se trata de desarrollar un negocio viable que reduzca todas las barreras de acceso posible de forma eficiente (como la reducción de costes o el justo uso de recursos), de tal manera que consigan un sistema o estrategia que claramente busca impulsar la participación de los usuarios en la implementación de la sostenibilidad
  1. Progreso mensurable: La credibilidad del sistema de sostenibilidad está muy ligado a ser capaz de demostrar los cambios o el progreso conseguido. No solo es importante definir los objetivos y la estrategia, sino encontrar las herramientas que nos permitan implementar y medir el progreso en la consecución de dichos objetivos. Los datos son el mejor aliado de la sostenibilidad, tanto para demostrar y ayudar a los usuarios a comprender las mejoras que se consiguen, como para internamente pulir cada vez más los objetivos y la estrategia a largo plazo, siendo progresivamente más exigentes. 
  1. Participación de las partes interesadas: Un sistema de sostenibilidad fuerte tiende sus bases en saber escuchar y aprender, o dicho de otro modo, es un sistema inclusivo. Todas las partes interesadas o afectadas deben poder participar activamente en la toma de decisiones y pedir una rendición de cuentas de la organización en cuestión. Cuando una organización incluye este principio en su sistema, consigue una gestión más equilibrada y diversa, entendiendo el contexto en el que actúa y las múltiples perspectivas que lo conforman. La idea es crear las oportunidades necesarias para asegurar que la participación es real y tiene un impacto. Una de las mejores herramientas para ello es la transparencia
  1. Transparencia: La transparencia es el mecanismo por el cual conseguimos ganar confianza basándonos en poner a disposición del público información abierta, honesta y de fácil acceso. De esta manera permite al usuario interesado comprender más fácilmente los procesos de toma de decisiones, las prácticas y los resultados o impactos de todo ello. Disponiendo de esta información, todas las partes interesadas pueden evaluar los procesos y resultados y participar activamente dando voz a sus preocupaciones. 
  1. Imparcialidad: La credibilidad y la imparcialidad son prácticamente indivisibles. Un sistema efectivo de sostenibilidad evita y elimina los conflictos de interés que puedan surgir en sus prácticas y en su gobierno. La transparencia y la participación activa de los grupos de interés ayudan a garantizar la integridad e imparcialidad del sistema en cuestión. 
  1. Confiabilidad: Para garantizar la efectividad del sistema de sostenibilidad deben diseñarse las herramientas de tal manera que puedan realizarse evaluaciones periódicas confiables que respalden el progreso de la consecución de objetivos. Además debe garantizar que las evaluaciones sean competentes y precisas y alineadas con la información presentada a las partes interesadas. 
  1. Veracidad: La credibilidad se consigue siendo capaces de respaldar nuestras afirmaciones. Es decir, cualquier información o afirmación que se haga sobre el sistema de sostenibilidad, además de ser clara y relevante, debe poder comprobarse. Solo de esta manera podemos garantizar que los grupos de interés puedan tomar decisiones informadas. El propio diseño del sistema en su totalidad debe reflejar esa necesidad de asegurar que la información no sea engañosa y puede respaldarse con datos y evidencias disponibles al público. 
  1. Mejora continua: La información medible, la trazabilidad, la evaluación o la veracidad no son factores relevantes de forma externa exclusivamente. Todos estas bases del sistema de sostenibilidad deben reflejar una mejora continua, respaldada por la revisión periódica de los objetivos y herramientas puestas a disposición de la sostenibilidad. El sistema de sostenibilidad debe enriquecerse con el aprendizaje de dichas revisiones y adaptarse según se requiera para mejorar los impactos. 

La necesidad de principios universales veraces

La crispación social actual con gobiernos, empresas e instituciones es innegable. Aunque la sostenibilidad y la lucha por paliar los efectos negativos de la emergencia climática está en boca de todas estas organizaciones civiles, públicas y privadas, la confianza y el optimismo por parte de la sociedad en los esfuerzos relativos a ello parece disminuir mientras la necesidad de cambio y acción no cesa de crecer. 

Esta crispación viene dada en gran medida por la falta de transparencia y credibilidad de las acciones por la sostenibilidad. Ya sea la falta de información, la inaccesibilidad por exceso de tecnicismos o la completa falta de veracidad tangible, la sociedad demanda saber más y mejor, así como poder participar de forma activa en la toma de decisiones y la consecución de objetivos sostenibles. 

Los principios de credibilidad de ISEAL son un ejemplo de los esfuerzos que más instituciones deberían fomentar, no solo de cara a una mejor reputación, sino también para mejorar su desempeño en lo que a sostenibilidad se refiere. 

Ya no queda duda de que la sostenibilidad es el único camino a seguir para cualquier organización. El trabajo a realizar ahora es impulsar estrategias más eficientes y transparentes en las que involucrar a todos las partes interesadas, desde la sociedad y los gobiernos hasta los empleados de forma transversal. 

Desde DoGood trabajamos para fomentar la transparencia gracias a la trazabilidad de datos. Centramos nuestros esfuerzos en impulsar una cultura de sostenibilidad transversal a toda la empresa, donde cada empleado forma parte de la consecución de los objetivos de la estrategia. 

Con nuestra tecnología SaaS ayudamos a nuestros clientes a conseguir trazabilidad del impacto para mejorar las métricas ESG y la reputación corporativa, fomentando el compromiso de todos los empleados con los valores y principios sostenibles. 

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