La llamada Gran Resignación ha dejado un escenario de personas alrededor del mundo dejando sus trabajos para priorizar su bienestar. Es imposible para las empress obviar este hecho, ya que muestra su falta de abilidad para retener el talento. ¿Pero cómo están fallando las empresas? Y ¿cómo pueden mejorarlo?

Una vez más, el contexto de este nuevo fenómeno llamado la Gran Resignación, se ha producido como consecuencia de la pandemía. En el medio de la crisis sanitaria, empleados de todo el mundo decidieron poner su bienestar por delante, dejando una ola blogal de cambios de trabajo.

Buscando flexibilidad, propósito y algo de agencia sobre cuándo y cómo trabajar, lo que de verdad buscaban en última instancia era una mejor relación con sus trabajos.

Las empresas tienen ahora dos caminos a elegir, amarrarse a las formas tradicionales de trabajar y sufrir las consecuencias de no poder retener el talento, o cambiar la manera en la que miramos a los empleados y su trabajo para encontrar una manera flexible, equilibrada y productiva de trabajar mientrar mantenemos al talento motivado.

»Podemos hacerlo mejor»

Según el Microsoft 2022 Work Trend Index, un 53% de los empleados a nivel global priorizaría la salud y el bienestar sobre el trabajo, un 41% de la fuerza de trabajo global considera dejar su trabajo y un 52% de los trabajadores de la Generación Z y Millenials probablemente consideren dejar su trabajo este mismo año.

Tal fenómeno global puede asustar un poco al principio, pero también podría entenderse como una ola global de optimismo y un conjunto enorme de empleados diciendo »podemos hacerlo mejor». Ahora es el momento de las empresas para cambiar y encontrar una oportunidad dentro de este caos post-pandémico.

Una nueva lucha por el talento acaba de empezar, pero los cambios que las empresas tendrán que soportar están arraigados en la cultura de las mismas, así como en la anera en la que se presentan y presentan sus oportunidades para el futuro y potencial talento. 

Es el momento de las empresas de cambiar

Si la gente esta abandonando sus trabajos por su bienestar, podríamos decir que no trabajan tan solo por dinero. Al contrario, los trabajadores empiezan a cambiar sus preferencias y a centrarse en la visión, valores y misión de las empresas. Esto quiere decir que la cultura se ha convertido en el mejor activo de las empresas para atraer a las personas. 

Pero lo primero es lo primero. Para poder atraer a la gente a la empresa y a su cultura particular, necesitamos una comunicación correcta y verdadera. Aquí presentamos algunas de las claves para conseguirlo:

  • ¿Quién mejor que los propios empleados para entender la cultura de la empresa? Toma la palabra de los empleados, pregúntales, crea encuestas y focus groups para conocer de primera mano y de manera honesta lo que tienen que decir. Incluir a terceras personas puede ser una buena manera de evitar que las respuestas no sean objetivas o esten sesgadas.
  • Los cambios son buenos y necesarios. El mensaje de una empresa no debería ser estático. Hay cosas que son esenciales a tener en cuenta cuando buscamos a una persona a la que contratar, pero es igual de importante adaptar el mensaje a la demanda social. Es decir, si la gente esta buscando flexibilidad y un equilibro entre lo personal y lo profesional, por ejemplo, entonces podría ser beneficioso reconsiderar y redirigir el mensaje, sin dejar de ser honestos.
  • El reclutamiento es un ciclo. Una vez que la cultura ha atraido a las personas al proceso de reclutamiento, es importante buscar a aquellas personas que podrían ayudar a que la cultura crezca y evolucione, y no al contrario. Son los empleados los que dirigen la cultura, y es tan importante buscar gente con talento como gente que encaje correctamente en esa cultura.
  • No puedes pretender que la gente sepa lo que quieres. Efectivamente, es importante ser claro sobre la cultura y los diferentes procesos que englobal la organización para poder atraer a las personas adecuadas. Pero no podemos olvidarnos de que es necesario hacer a dichas personas conscientes de lo que se espera de ellas, en términos de trabajo y de cultura. ¿Cómo la experiencia del empleado? Y ¿qué esperas de cada persona para que encaje en esta? 

Ante todo, elige la transparencia

La transparencia es fundamental para cualquier política o práctica de una organización. La información transparente y los canales de comunicación abierta son clave para poder obtener una visión general de todos los problemas que puedan surgir, entenderlos en profundidad para realizar la evaluación pertinente y desarrollar un plan de acción adecuado para evitar daños mayores. La transparencia es la base de la involucración transversal de la organización. 

En DoGood creemos que no podemos gestionar aquello que no medimos. Por eso trabajamos a conciencia para conseguir transparencia y trazabilidad de la información divulgada, ayudando a empresas a conseguir una mejora continua así como una relación más fuerte con sus grupos de interés para conseguir un mayor impacto positivo en la sociedad y el planeta, de tal manera que ayudemos a restaurar la confianza perdida. 

En este sentido, es esencial para nuestro trabajo promover el buen gobierno corporativo, esto es, seguir con rigor todos los procesos de divulgación y transparencia para proveer a reguladores, accionistas y al público en general de la información más precisa acerca de los aspectos financieros, operacionales y de otros aspectos de la compañía, incluyendo una definición más exacta del rendimiento ESG. 

Hemos desarrollado una herramienta de gobierno corporativo que ayude a establecer objetivos de impacto ESG para los empleados en lo que respecta a la estrategia de sostenibilidad de la empresa. Mediante nuestra tecnología somos capaces de activar y trazar el impacto de los empleados ayudando a crear mayor involucraciónmejores métricas ESGvalor reputacional y un impacto positivo para el planeta y la sociedad. 

Si te interesa saber más sobre cómo hacemos esto posible de una forma social y de impacto, haz clic aquí